Tratamientos

Lifting


Lifting

Características

El Lifting es una cirugía estética que consiste en eliminar las arrugas de la piel de una mujer o un hombre, a través de la cirugía estética. Esto se consigue estirando la piel y quitando los excesos de piel que han aparecido como consecuencia de diferentes factores como por ejemplo el paso del tiempo o una reducción de peso importante. Él más común es el Lifting facial, pero ésta cirugía estética también puede realizarse en otras áreas del cuerpo como los muslos, brazos, cuello, glúteos, párpados o cejas entre otras.

Bondades

Efecto juventud.

Ayuda a tratar la flaccidez en el tercio medio facial, las arrugas profundas de los párpados inferiores, los pliegues profundos de la nariz hasta la boca, la papada, el exceso de grasa en la barbilla y la mandíbula.

Rejuveneciendo rápido.

Con este tipo de procedimiento quirúrgico podrás rejuvenecer en un tiempo récord. Puede reducir significativamente el aspecto avejentado y parecerás diez años más joven.

Casi invisible.

Es un procedimiento cuya cicatrización es muy ligera y casi imperceptible. Dependiendo del tipo de cirugía muchas de las cicatrices podrán ser cubiertas por las líneas de implantación. Y en el caso de estiramiento facial tras un proceso de recuperación, las cicatrices serán apenas visibles.

Información Científica

El lifting es un tratamiento que no quita años pero ayuda a mejorar el aspecto, a devolver el tono cutáneo y a recuperar los puntos de luz y los relieves faciales, proporcionando un efecto de rejuvenecimiento y vitalidad que el tiempo había hecho desaparecer.

Existen muchas técnicas quirúrgicas para el tratamiento del envejecimiento facial. El cirujano le indicará qué tipo de intervención es la más conveniente de acuerdo con sus necesidades y expectativas.

Procedimiento quirúrgico

Como en todas las intervenciones, el examen médico previo es imprescindible para detectar cualquier posible anomalía que pudiera contraindicar la operación. La cirujano plástico Dra. Carolina Ruíz, le indicará qué pasos debe seguir en cada momento. Durante la primera consulta, evaluará su estructura facial y la calidad de su piel así como su estado de salud en general.

El lifting puede realizarse con anestesia local y sedación. En aquellos pacientes que requieren un tratamiento especial en la zona del cuello, puede aplicarse anestesia general.

Los signos de envejecimiento facial suelen ser progresivos. Se inician en la zona periocular (alrededor de los ojos) y van descendiendo paulatinamente pasando por las distintas regiones de la cara hasta alcanzar el cuello. Esto implica que el proceso quirúrgico varíe en función de las áreas de la cara que se quieren mejorar, el énfasis en las zonas más afectadas, la colocación y extensión de las incisiones, el uso o no de técnicas complementarias (cirugía de párpados, aumento de pómulos, etc.) y la duración de la operación.

Un lifting se realiza en una sola intervención. Tras un estudio preoperatorio minucioso en el que se discuten las expectativas del paciente y los posibles métodos, se concreta la cirugía. La técnica consiste básicamente en reposicionar las capas musculares, la piel y la grasa, retirando el tejido sobrante mediante una incisión que habitualmente comienza en la zona de las sienes (por dentro del pelo), se extiende al interior de las líneas naturales que existen en la oreja y continúa alrededor del lóbulo, detrás de la oreja y del cuero cabelludo. De esta manera las cicatrices quedan perfectamente camufladas. Cuando el cuello necesita un tratamiento especial, es necesario realizar una incisión justo debajo del mentón.

Además de la piel, la acción quirúrgica se concentra sobre las estructuras musculares, óseas y grasas de la cara, lo que permite conseguir unos resultados iniciales más naturales y más duraderos a medio y largo plazo.

Una vez finalizada la cirugía, las heridas se cierran con puntos dejando unos pequeños tubos bajo la piel para que no se acumule ningún exudado o sangre. El paciente sale del quirófano con los ojos cubiertos por un parche, la cabeza envuelta o no en un vendaje acolchado y con un sistema de drenaje cerrado o abierto. Los apósitos, el vendaje y el parche se retiran al siguiente día. Después deberá lavarse la cara y el cabello. Antes del alta hospitalaria, que habitualmente se efectúa a las 48 horas de la intervención, se retiran los drenajes.

Después de un lifting, el rostro presenta un aspecto más o menos hinchado en función de la extensión del trabajo realizado y de las características propias de cada paciente.

Tras la intervención deberá permanecer ingresado al menos un día o dos, dependiendo del tipo de anestesia utilizada y de la extensión del lifting.

El postoperatorio no acostumbra a ser doloroso. Las molestias que generalmente aparecen suelen controlarse bien con analgésicos habituales. El vendaje y los tubos de drenaje normalmente se retiran entre 24 y 48 horas después de la intervención; las suturas de los párpados, a los 4-5 días; las de la cara y cabeza, a los 7-8 días.

Resultados

El proceso de cicatrización acostumbra a normalizarse tras dos meses de la intervención. Transcurrido este tiempo, se considera que el resultado ya es estable.

El lifting de la cara y el cuello devuelve la firmeza perdida y rejuvenece el aspecto. Aquellas personas que se han sometido a este tratamiento muestran un elevado nivel de satisfacción y unos resultados espectaculares. El rostro recupera naturalidad, una lozanía y tersura que en ocasiones parecían perdidas. La mejora es visiblemente apreciable.

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