Tratamientos

Mamoplastia de Reducción


Mamoplastia de Reducción

Características

La gigantomastia o hipertrofía, se caracteriza por un exceso de volumen por encima de las proporciones normales que en la mayoría genera molestias en las pacientes, la mamoplastia de reducción contempla la modificación en forma y tamaño de la mama, según requerimientos funcionales y estéticos armónicos de cada mujer.

Bondades

Intervención eficaz.

Las mujeres con mamas grandes suelen tener problemas en la espalda, cuello e irritaciones en la piel en épocas de calor. Esta cirugía se realiza bajo anestesia general y se recomiendan uno o dos días de ingreso en Clínica.

Volumen adecuado.

La finalidad de esta intervención es reducir el tamaño del pecho y darle la forma adecuada. Así mismo estarán librándose de las molestias que les provocaban.

Decisión acertada.

A parte de retirar el exceso de tejido también lo haremos de la flacidez de las mamas. De esta forma se logra colocar los senos en una posición más armónica con el resto del cuerpo y se obtiene un excelente aspecto estético.

Información Científica

Cuando el pecho es muy grande, independientemente de su aspecto estético, puede tener repercusiones físicas importantes. La reducción de los pechos, por tanto, no es solo una cuestión de estética, sino que evita que el exceso de peso afecte a la columna vertebral ocasionando dolores y alteraciones importantes. 

Se denomina hipertrofia mamaria al volumen excesivo de los senos. Su aumento puede aparecer como síntoma aislado, sobretodo en pacientes jóvenes (hipertrofia juvenil) o acompañado de la caída del pecho (hipertrofia con ptosis). En general se debe a un desarrollo exagerado de la glándula mamaria o del tejido adiposo y frecuentemente se acompaña de alteración de los tejidos (displasia mamaria) y de incapacidad de lactación.

Las hipertrofias se clasifican en grados. Las de grado uno se corresponden con aumentos subjetivos. Las de grado dos presentan síntomas físicos como dolor de espalda o alteraciones de la columna vertebral. En las de grado tres los síntomas se exacerban y los senos alcanzar tamaños desproporcionados superiores a los 1000 gr. (gigantomastia).

En definitiva, para definir una hipertrofia mamaria hemos de tener en cuenta las características de la mujer: el peso, altura, anchura del tórax y estructura ósteo-muscular.

Unos senos demasiado grandes pueden acarrear no solo problemas físicos sino también alteraciones psíquicas en grado variable. La inaceptación de la propia imagen corporal llega, incluso, a la negación de dicha parte del cuerpo, ocasionando transtornos en la esfera de las relaciones, sobre todo en el aspecto psícosexual.

La intervención

Siempre se realiza una historia clínica encaminada a descartar cualquier tipo de patología existente, destacando el estudio de la glándula mamaria. Se practican los análisis habituales, se toman las fotografías y se aclaran todas las dudas que tenga la paciente, y se comenta y firma el consentimiento informado.

Normalmente la intervención de reducción mamaria se lleva a cabo bajo anestesia general, dura alrededor de 4 horas, dependiendo de cada caso, y exige hospitalización de 24 h. Transcurrido este tiempo se revisa la cura y si no surgen problemas, la paciente puede irse a su casa con un leve vendaje de esparadrapo antialérgico y el sujetador apropiado para el período de post-operatorio.La operación consiste en la resección o retirada del exceso de piel y glándula, en el modelado del nuevo volumen con la forma deseada, y en adaptar las areolas al tamaño y situación adecuada.

El resultado depende no sólo del cirujano sino también de las características de las mamas en cuestión: existen limitaciones impuestas por el tipo de piel, de glándula y el tamaño de ésta.

Como todo corte deja cicatriz, es natural e inevitable que ésta intervención también las deje. Lo que siempre procuramos es hacerlas lo más pequeñas y más imperceptibles posibles, para lo cual utilizamos técnicas apropiadas y las colocamos en lugares estratégicos.

Dependiendo de la técnica varía su disposición y forma, aunque lo habitual es una cicatriz alrededor de la areola que desciende, de manera vertical u oblicua, para continuar a nivel del pliegue submamario, en forma de T invertida o de L. Cuanto mayor es el tamaño y la caída, mayor las dimensiones de la cicatriz.

Actualmente hemos reducido de manera importante las dimensiones de la cicatriz tradicional pudiéndose llegar, en algunos casos, a una cicatriz limitada a la areola: mamoplastia periareolar. 

Cuidados antes de la intervención

Durante los días anteriores a la cirugía es conveniente utilizar un jabón germicida, tipo Lactacyd, para lavar todo el cuerpo.

No tomar aspirinas, u otros medicamentos que contengan salicilatos, durante dos semanas antes y dos semanas después de la cirugía.

El día de la intervención traiga un sujetador tipo tenista del tamaño adecuado para que le sea colocado en el momento de dar el alta.

Cuidados después de la intervención

Los puntos se retiran progresivamente durante las dos semanas siguientes.

Los pechos quedan edematizados durante aproximadamente un mes y su posición y forma definitiva sólo puede apreciarse transcurridos seis meses.

También es normal que aparezcan equimosis (moratones) y la disminución o pérdida de la sensibilidad en una o ambas areolas. Normalmente ésta es reversible, recuperándose entre el 3º y 6º mes, aunque a veces puede hacerlo más lentamente o ser definitiva.

La limitación más importante es no levantar los brazos durante unas tres semanas.

Debe saber

El vendaje compresivo se retira a las 24 – 48 horas.

Antes del alta y después de retirar el vendaje colocamos un sujetador especial. Este deberá usarse constantemente en las tres primeras semanas, tanto de día como de noche, retirándose solo por breves períodos de tiempo, para aliviar la sensación de presión constante.

Las suturas serán retiradas progresivamente, entre la primera y la segunda semana después de la cirugía.

Un esparadrapo hipoalérgico, para evitar tensión en las cicatrices permanecerá aproximadamente un mes.

Es normal

Molestias en la espalda, hormigueo en las manos o pies, e incluso, pérdida de fuerza en los brazos o manos. No se preocupe, esto es pasajero y se debe a la posición en la mesa de quirófano.

Dolor en los pechos de leve a moderado. En caso de que el dolor aumente o no ceda a los analgésicos, avísenos.

Pequeño aumento de la temperatura (hasta 38.3ºC) en las primeras 48 horas.

Pequeño sangrado y/o secreción sero-sanguinolenta en las primeras 48 horas.

Presencia de edema. Este disminuye progresivamente, siendo mínimo alrededor de la sexta semana.

Es importante

Evitar mojar los pechos y el apósito mientras no sean retiradas las suturas o autorizado por nosotros. Después, podrá bañarse o ducharse siempre que seque perfectamente los esparadrapos con aire frío o que haya aprendido a cambiárselos Ud. misma.

Dormir o descansar con la cabeza y espalda ligeramente elevadas, evitando posiciones laterales o boca abajo.

Mantener los brazos cerca del cuerpo las dos primeras semanas, evitando levantar objetos pesados o realizar actividades que precisen la participación activa de los brazos: tal como peinarse o lavarse la cabeza.

No conducir vehículos durante dos semanas.

No tomar el sol en los pechos y evitar la exposición al calor durante seis semanas.

No realizar ejercicios violentos o gimnasia. Estos podrán realizarse después de 8 semanas de la cirugía.

La correcta observación de estas recomendaciones y cuidados nos proporcionará un postoperatorio más tranquilo y confortable. Además, el resultado estético depende, en gran parte, de los mismos.

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